Noticias de Cantabria
Opinión 20-06-2026 08:53

Mejores y peores tiempos. Por José Antonio Ávila López

El otro día, mientras veía las noticias en un digital, me vino a la cabeza la tremenda frase de Charles Dickens : «Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación...».

 

Conceptos que aprendí...

 

El otro día, mientras veía las noticias en un digital, me vino a la cabeza la tremenda frase de Charles Dickens : «Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación...». Qué bien encaja en la actualidad esa reflexión tan viva, tan contradictoria y desesperante con la que abre la obra maestra «Historia de dos ciudades». Estamos en la época más fructífera del ser humano, en la que contamos con mayores tecnologías y avances en muchos campos muy importantes para nuestro desarrollo, y en consecuencia, no paramos de evolucionar. Sin embargo, creo que estamos retrocediendo en otros muchos ámbitos que no vemos como prioritarios... Actualmente, según la ONU, más de mil millones de personas en el mundo viven con un trastorno mental; cada 40 segundos, alguien muere por suicidio en nuestro planeta, y por fin se ha reconocido que la depresión es una de las principales causas de enfermedad del ser humano. Los expertos aseguran que todo esto no es fruto de la tergiversada y manipulada pandemia del coronavirus, sino de esa involución que está experimentando la sociedad en las últimas décadas. Nunca hemos tenido tan cerca todo lo que queremos y en un tiempo tan inmediato..., y puede que es lo que se quiera creer, ya que realmente no necesitamos tantas cosas. Hemos perdido de vista lo realmente importante, porque sentimientos tan humanos como la compasión o el cariño hacia los mayores, están quedando relegados y parecen casi ridículos. Nuestra sociedad valora más el poder, el éxito y la ambición. Dickens escribía en su novela de 1859 que «todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos directos al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto».


José Antonio Ávila López
45462148-A
Filólogo corrector de textos
Ex concejal Ayuntamiento Rubí
Telf. 661.07.14.76
08191 Rubí (Barcelona)

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