Gobierno de Cantabria y Vitrinor defienden en Europa la competitividad del sector industrial
El consejero de Industria del Gobierno de Cantabria, Eduardo Arasti, y el director general de Vitrinor, Fernando Garay, que actúa asimismo como representante de la Federación de las Industrias Europeas de Utensilios de Cocina, Cubiertos y Artículos para el Hogar (FEC), se han reunido en Bruselas con las europarlamentarias de la Comisión de Industria y Medio Ambiente, Ester Herranz y Susana Solis, y sus equipos, para defender en Europa los intereses del sector.
El objetivo de la reunión, celebrada este jueves, fue trasladar en Bruselas la "desventaja competitiva y riesgo" que comporta para la actividad de Vitrinor y el sector la aplicación efectiva este año del Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono (CBAM), ha indicado el Ejecutivo autonómico en nota de prensa.
Han explicado que este mecanismo fue concebido por la Comisión Europea para promover una competencia justa entre los productores europeos de determinadas materias primas como el acero, que están sujetas en Europa a un "sobrecoste ambiental" (derechos de emisión C02) y los productores extracomunitarios que no soportan este coste.
Cuando el acero y el aluminio extracomunitario entra en Europa, debe pagar, en virtud de este mecanismo, un "coste ambiental equivalente" al que se pagaría en Europa para su fabricación, de tal forma que ambos productos compitan en el mercado interior europeo en igualdad de condiciones.
Sin embargo, este mecanismo no se aplica a los productos finales fabricados con acero, lo que genera una brecha competitiva importante.
De hecho, Teka ya apuntó al CBAM como una de las principales causas del ERE que presentó recientemente. Y si no se corrige, este mecanismo puede acabar teniendo también dramáticas consecuencias para Vitrinor y el sector del menaje.
Han señalado que la razón radica en que, tanto si las sartenes u otros productos finales, se fabrican en Europa con acero europeo (sujeto a derechos de emisión), como si se importa acero extracomunitario para su fabricación (sujeto al CBAM), el producto final lleva "incorporado" un coste ambiental.
Por contra, las sartenes o los productos finales chinos no soportan, en ningún eslabón de su cadena de valor, coste ambiental alguno, por lo que compiten en el mercado europeo en condiciones más ventajosas.
Un segundo perjuicio de "enorme trascendencia" para Vitrinor, Teka u otros fabricantes se refiere a la desigualdad de condiciones en el mercado de exportación, han destacado.
Una desventaja en forma de sobrecoste medioambiental que afecta, en este caso, tanto al acero, sujeto a derechos de emisión, como a los productos finales europeos, que llevan "incorporado" en su acero, también un coste ambiental.
Ante este escenario, el consejero cántabro de Industria ha subrayado que "la Unión Europea se ha quedado sola en la defensa de su política ambiental y, está, paradójicamente, penalizando a su propia industria en beneficio de los países que más gases de efecto invernadero emiten a la atmósfera, como China, por ejemplo, responsable del 30% de las emisiones mundiales".
"Si no se reconduce esta situación y no se garantiza un marco de competencia justo, pronto no habrá en Europa industria que emita C02 a la atmósfera", ha advertido Arasti.
Por su parte, Garay ha trasladado a las europarlamentarias que es "crítico" para Vitrinor y el sector que representa la extensión del CBAM a los productos finales que fabrica y la devolución de los costes ambientales soportados en los productos destinados al mercado de exportación u otro mecanismo análogo que permita competir en igualdad de condiciones también en el mercado exterior.
Según ha indicado el Ejecutivo autonómico en nota de prensa, las europarlamentarias se han comprometido a intervenir para la defensa de estas propuestas en el desarrollo de su actividad parlamentaria en el marco de las modificaciones legislativas del CBAM y otros instrumentos que se encuentran actualmente en tramitación parlamentaria.
Sé el primero en comentar